Make your own free website on Tripod.com

 

 

 



 

 

Info General     Página inicial Servicios 

 

Catálogo General     La luna roja        Mataburros                       FairPlay                   Lo siniestro    Sherlock Holmes  Muerte & Fútbol Thrillers al Sur     Otras rutas            Mundial '78                 Caso Souto               DT del Proceso          En el camino              Edipo en Noticias      El Caso D                  El Séptimo Círculo Rubén Derlis         Pierro-Tangos          Nira Etchenique  Fútbol S.A.

 

BIBLIOSports Raspaud                   River-Boca

 

Otras bases    Deporte y Cs.Sociales

 

Ordenar CDs       Cómo hacerlo

 

Bajadas
Lector .PDF
Player RealAudio

 

E-Mail

 

Pagineo         Principio Página
Home

 



* Presencia de nuestra cultura y nuestra lengua en Internet *

 

YA ESTA LA DEMO GRATIS

 

LEW ARCHER

x

LEW ARCHER

William Pilgrim

Paul Newman, quien en el cine tuvo a su cargo encarnar a Archer

 

 

Mi nombre es Archer. Lew Archer. Soy detective privado, una especie de sociólogo pobre, de sacerdote degradado. Perseguidor de ladrones, descubridor de cadáveres y oídos prestos para todo el mundo, soy un contragolpeador, como la mayoría de los norteamericanos. Rastrillo humano, consejero aficionado, hombre de acción -por lo que sé, un perro de presa, un chacal-, bendito gemelo y partero de los recuerdos, soy un fantasma del presente a la caza de un minuto sangriento del pasado. Acompañado de mi complejo mesiánico, no soy más que un tipo que trae malas noticias y a quien ajustician; un mensajero portador de malas nuevas, igual a aquellos a quienes en los viejos días, se les daba muerte.

Este es apenas el comienzo del identikit de Lewis Alfred Archer, el alter ego de Ross Macdonald, el único personaje de la historia de la literatura con una vida biológica en que va envejeciendo a partir del paso del tiempo real, nacido en una fecha tan justa que para cuando compla 21 años largue su sermón que es la edad en que todos nos quedamos huérfanos y, ¡oh, casualidad!, también es coincidente con la del asesinato de Miles Archer, el socio del canalla Sam Spade, en un episodio más que oscuro, por lo menos más oscuro que el lugar donde gratuitamente lo matan, el pasaje Stockolm, de San Francisco, en la novela El halcón maltés, de Dashiell Hammett.

Sus conclusiones no suelen ser muy auspiciosas:

Todo, en la vida, tiende a irse uniendo en una trama. Por supuesto, en mis casos, repitiéndose, esa trama es la muerte. ¡Qué a menudo, hoy día, las pequeñas tramas de la vida se nos convierten en tragedia! 

Ross Macdonald, en realidad Kenneth Millar, en su época de catedrático de inglés en la Universidad de Chicago

Todo este arsenal queda expuesto merced al rastreo minucioso, obsesivo, con una metodología muy similar a la utilizada por Sigmund Freud en Lo siniestro, con que el antropòlogo norteamericano William Pilgrim, de ascendencia judía y chicana, reconstruyó la visión del mundo a partir de la revisión total de la obra de Ross Macdonald, para luego rearmarla con otro sesgo, con otra mirada, y reprocesar lo vertebral y así dejar el ramaje en su lugar, pero con otra arboladura. Si se quiere ver de otro modo, más descarnado quizá, sigue siendo Lew Archer, pero desprovisto de todos los ropajes, tan mortal como su autor quiso que viniera a este mundo. 

No es la única sorpresa. Porque los amantes del género nunca se tomaron semejante trabajo y siempre prefirieron ellos del uso de la palabra, no pocas veces creer ver o querer decir lo que nunca estuvo o lo que nunca fue dicho. En este trabajo es al revés y aunque se le haga un flaco favor al marketing, sobre el cual nos sentamos, dicho sea de paso, va a haber más de una frustración. A los cholulos hay que darlos de baja de entrada.

El académico Kenneth Millar. Ya es Ross Macdonald y ha comenzado la consagración. 

El mundo de los escritores de policiales (¿no se ajustará mejor criminales?) y sus entornos está lejos de ser un lecho de rosas y todo ocurrir armoniosamente, como en sus libros. Sin poder escaparse de lo humano, descubren lo que pueden (o quieren) descubrir. Nada más. El resto, como en este caso, puede estar a cargo de un riguroso antropòlogo social que conoce todos los meandros de la literatura, muy en especial del hard boiled.

Los que quieran bajarse la DEMO gratis, un clic sobre el simpático perfil.